sábado, 22 de julho de 2017

Para que serve a Poesia?





La poesía sirve para algo, pero no sé para qué, dijo alguien que prefirió dejarnos la puerta abierta. Tal vez la pregunta nos lleva a otra no menos importante: ¿Para qué sirven los sueños? La poesía es el territorio de la creación y el vaticinio, espacio donde se suspende temporalmente la incredulidad.

Lo cierto es que cada año se reúnen poetas de toda Cuba en Pilón, un pueblo costero que hizo un nido entre el mar y la montaña en la llamada Ensenada de Mora.

El evento

Al Sur está la poesía es un viaje a la semilla de la palabra que baja de los montes con el perfil de las jatías y las pitajayas. El poeta lleva el verso pero recoge la palabra desnuda de adjetivos sin merodeos de artificios porque por aquellos lares se dice amañaneando por amaneciendo, norteando por viento norte, garganteado por gritar, dolor desconsola’o por dolor de barriga, y así una lista interminable que enriquece la cocina del lenguaje.

Desde hace 25 años se celebra el festival. Con los versos bajo el brazo se visitan centros de trabajo, comunidades, debates teóricos, vigilias poéticas. Un grupo de «locos malos de magia» que conformaron la simiente del Grupo Sur, fueron los dadores de vida de este proyecto que ahora es un movimiento que alza los mejores valores de la cultura, la identidad y ese puente de asombros que une a la gente.

La poesía se entreteje con la ecología y la historia en una especie de cofradía natural que se aferra al espíritu de las comunidades como el árbol a la piedra de las lomas harta de palmas y de caminos.
En los primeros días de junio, Al Sur… volvió con sus guitarras garganteando el último verso. A Dos Bocas se fueron los poetas con Alex Pausides para conocer los aires de la tierra donde nació Malo de Magia, uno de los cuadernos poéticos más auténticos de nuestra poesía, allí está el Génesis de la palabra comparada con Martí nombrando las cosas en el Diario de Campaña.
La gente humilde y laboriosa de aquellos campos pone sobre la mesa todo los olores de las frutas y los dulces, el Pilón deja caer los golpes sobre el café tostado hasta convertirlo en polvo y oloroso chorrito saliendo por el colador de saco; y todo ocurre tan cerca de aquellas montaña donde el Che Guevara pidió que dieran una tacita de café a Ofelia Arcís que se había desmayado al ver los harapos de siete sobrevivientes del Granma. Historia, poesía, gesto humano y hospitalario ruedan por aquellos lugares a pesar del polvo y del ingenio de azúcar tendido en el silencio de la única torre que todavía se alza.
Frente al mar, Tony Borrego, poeta tunero improvisa unos versos: «El mar es más viejo que yo /se me ha secado adentro…», no tiene que decir más, basta el epigrama que recoge el misterio de las palabras y la fuerza que merodea en el alma cotidiana de las cosas.
El evento Al sur está la poesía nos confirma la verdad lanzada alguna vez por la ferviente martiana y poeta Fina García Marruz: «Los verdaderos poetas son los que no escriben versos, el canario que canta en el balcón, la hermana que cose en la habitación, la bocanada de brisa que entra cuando abrimos la puerta, porque todos son servidores de luz». La poesía nos revela que más allá de los intentos colonizadores de vaciarnos la ternura, es útil para alimentar el fuego de la palabra indígena, la del sentido común, la nuez de donde vienen los ríos, la poesía nos dice que es necesario crear desde las manos y la garganta el acto de juntar la belleza y la justicia.

*Profesor de la Universidad Jesús Montané Oropesa. Isla de la Juventud.

A poesia deve servir para alguma coisa, mas não sei para que, disse alguém que preferiu nos deixar a porta aberta. Talvez a pergunta nos leve a outra não menos importante: para que servem os sonhos? A poesia é o território da criação e da profecia, espaço onde se ergue ao mesmo tempo a descrença.

A verdade é que a cada ano poetas de toda Cuba se reúnem em Pilon, uma cidade costeira que fez um ninho entre o mar e a montanha, na chamada Enseada de Mora.

O evento

Al Sur está a poesia é uma viagem na semente da palavra que desce das montanhas com o perfil das jatías e pitajayas. O poeta conduz o verso, mas recolhe a palavra nua de adjetivos sem divagações de artifícios porque nessas casas se diz amanhando em lugar de amanhecendo, norteando por vento norte, garganteado por gritar, dor desconsolau por dor de barriga, e assim uma lista interminável que enriquece a cozinha da linguagem.

Há 25 anos se celebra o festival. Com os versos embaixo do braço se visita os locais de trabalho das comunidades, debates teóricos, vigílias poéticas. Um grupo de "loucos maus de magia" que constituíram a semente do Grupo Sul foram os doadores de vida a deste projeto que agora é um movimento que impulsiona os melhores valores da cultura, a identidade e essa ponte de assombros que junta as pessoas.

A poesia se entrelaça com a ecologia e a história numa espécie de confraria natural que se agarra ao espírito das comunidades como a árvore à rocha nas colinas cheias ​​de coqueiros e estradas.

No início de junho, Al Sur ... surgiu com seus violões garganteando o último verso. Ao Dos Bocas seguiram os poetas a Alex Pausides para conhecerem os ares da terra natal de Malo Magia, um dos mais autênticos livros da nossa poesia, onde está Génesis da palavra que lembra Martí dando nomes às coisas no Diario de Campaña.

As pessoas humildes e trabalhadoras desses campos botam em cima da mesa todos os aromas de frutas e doces, o Pilão soca o café torrado até reduzi-lo a um cheiroso pó que sobe fora do filtro coador; e tudo acontece bem perto daquelas montanhas onde Che Guevara pediu que dessem uma xícara de café a Ofélia Arcís que havia desmaiado ao ver os trapos de sete sobreviventes do Granma. História, poesia, gesto humano e hospitaleiro rolam por ali apesar da poeira e do engenho de açúcar deitado no silêncio da única torre que continua de pé.

Diante do mar, Tony Borrego, poeta tunero improvisa versos: "O mar é mais velho que eu /ele me secou por dentro...", não tem que dizer mais, basta o epigrama que recolhe o mistério das palavras e a força que permeia a alma cotidiana das coisas.

O evento Al Sur está a poesia confirma a verdade lançada um dia pela verve martiniana e o poeta Fina García Marruz: "Os verdadeiros poetas são os que não escrevem versos, o canário que canta na varanda, a irmã de costura em casa, o sopro da brisa que vem quando abrimos a porta, porque todos são servidores de luz". A poesia nos revela que para além dos propósitos colonizadores para esvaziarmos a ternura, essa utilidade alimentando o fogo da palavra indígena, a chama do senso comum, da noz de onde vêm rios, a poesia nos fala dessa necessidade de se criar a partir das mãos e da garganta o ato de juntar a beleza e a justiça.

* Professor da Universidade Jesús Montané Oropesa. Ilha da Juventude.


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